La cría de mariposas es un pasatiempo gratificante y educativo que pueden disfrutar personas de todas las edades. La cría de mariposas consiste en nutrir el ciclo vital de las mariposas, desde los huevos a las orugas, pasando por las pupas y los adultos. La cría de mariposas permite observar y conocer de cerca a estos bellos insectos.

Si está interesado en iniciar su propio viaje de cría de mariposas, aquí tiene una guía completa sobre cómo criar mariposas en casa:

Paso 1: Elija su especie de mariposa

Antes de empezar, es importante elegir las especies de mariposas que quieres criar. Hay miles de especies de mariposas entre las que elegir, cada una con sus propias características y requisitos de hábitat. Algunas opciones populares para los mariposarios principiantes son la monarca, la dama pintada y la cola de golondrina. A la hora de tomar una decisión, tenga en cuenta la disponibilidad de plantas huésped (las plantas de las que se alimentarán las orugas) y el clima de su zona.

Si le interesa criar especies de mariposas en peligro de extinción, puede consultar en su conservatorio o programa de cría de mariposas local qué especies necesitan esfuerzos de conservación. En Europa, por ejemplo, algunas especies de mariposas amenazadas son la azul grande (Maculinea arion) y la fritillaria parda alta (Argynnis adippe).

Paso 2: Preparar un kit o hábitat de cría de mariposas

Un kit de cría de mariposas es una forma cómoda de iniciarse en la cría de mariposas. Estos kits suelen venir con orugas vivas, un hábitat y comida para que las orugas se alimenten.

Si prefieres empezar desde cero, puedes crear tu propia instalación de cría de mariposas utilizando un recipiente grande de plástico transparente o una jaula de malla. Asegúrese de que haya suficiente ventilación y una superficie por la que las orugas puedan trepar mientras se preparan para pupar.

También puede instalar un criadero de mariposas o un jardín, que puede ser tan sencillo como unas cuantas macetas en un lugar soleado o tan elaborado como un invernadero o un recinto exterior. Sólo tiene que proporcionar un hábitat seguro y adecuado para que las mariposas prosperen, con abundantes fuentes de néctar y plantas huésped para que las orugas se alimenten.

Paso 3: Introducir las orugas en sus plantas huésped

Una vez que tengas lista la instalación para la cría de mariposas, es hora de presentar las orugas a sus plantas huésped. Éstas son las plantas de las que se alimentarán las orugas cuando crezcan y se desarrollen. Asegúrese de proporcionar un suministro fresco de plantas huésped cada pocos días para garantizar que las orugas tengan suficiente alimento. Algunas plantas hospedadoras habituales de la mariposa monarca, por ejemplo, son el algodoncillo, el cardo y el ironweed.

Paso 4: observar y aprender

Ahora es el momento de sentarse y ver cómo se despliega la magia de la metamorfosis. Es fascinante observar cómo crecen y cambian las orugas, que acaban formando sus crisálidas (pupas) y emergen como hermosas mariposas. Toma notas y fotos de tus observaciones para documentar el proceso.

Paso 5: Suelte las mariposas

Una vez que las mariposas han salido de sus crisálidas y sus alas se han endurecido, tiene algunas opciones. Si desea liberar las mariposas en la naturaleza, elija un lugar con abundantes fuentes de néctar y un hábitat seguro en el que puedan desarrollarse.

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